30 metros más abajo, tienda de regalos… simplemente impresionante, no había visto tanto corazón-rojo-peluche-sonriente-con-brazos inundando toooodo el escaparate. En fín, ante tanto acoso de corazones, rosas y bakalas, me desvío un poco de esta calle llena de tiendas para salir un poco de esta… sociedad. Pero aun faltaba la última gran sorpresa: Pizzería Sant Vicent. Sí, pizzería, habéis leido bien, en la puerta un cartel: dile cartel, dile folio impreso, diseñado con el word con letras gordas en el que podía leerse: PIZZAS DE SAN VALENTÍN… Atónito echo un vistazo a su interior y efectivamente, tenían minipizzas con forma de corazón. Que mejor detalle que llegar a casa con un corazón de jamón y queso para disfrutar juntos! Y para seguir con el ataque nada mejor que ver la tele, por ejemplo cuatro ha cambiado las cuñas publicitarias por unas en las que la bolita pequeña le daba un beso a la grande, la grande se convertía en un corazón, o se deshojaba como un margarita… En fín… menos mal que esta noche he visto HOUSE. Pedazo de serie, pedazo de doctor, que en parte habrá inspirado este comentario ![]()
FELIZ SAN VALENTÍN
Internet al 7% YA
Memorias de una geisha
Una vez finalizada la película no me queda otra que dar mi opinión. La película personalmente me gustó. Una historia de amor que sirve para introducirnos y esclarecer cómo era la vida de estas mujeres artistas del baile, el canto, la danza y la seducción. Podemos compararla en este aspecto con Titanic, dónde una historia de amor da pie a la narración de los hechos que sucedieron en el hundimiento del barco, aquí de la mano de la historia de amor de la protagonista nos desvelan la vida de Japón en aquella época y sobre todo de la vida de estas mujeres pero sin caer en el “pastelón” que para mí fue Titanic. El ritmo de la película puede resultar lento en algunos momentos y hay que recordar que la película dura más de 2 horas y puede llegar a aburrir en algunos momentos. Para terminar me gustaría destacar que para los fans de “humor amarillo” la película esconde “involuntariamente” un claro reflejo de la prueba de las zamburguesas ![]()
Casi todo el mundo comienza el año con buen pie
“… cuando de repente a las 23:58 horas, las campanas de la torre empiezan a sonar lo que parecía los cuartos, el chico de la orquesta se para en seco, hay gente que comienza a comerse alguna uva que otra, pero no, no eran las campanadas.” nos sigue contando la señora. “Unos dicen que se trata de una broma, otros que es una prueba y que a las 00:00h volverían a sonar. El cantante de la orquesta atónito mira al balcón del ayuntamiento para que alguien le diera instrucciones, así que todo el mundo mirando hacia el balcón, para ver si la Concejala de Fiestas que ostentaba su cargo desde él, se tomaba las uvas, pero nadie nacía nada y el tiempo pasaba.” La señora sigue narrando la situación, indica que la gente se quedó esperando hasta que el reloj de la iglesia marcara las 12 de la noche. “…y por fin el reloj marca las 24:00, pero nada, solo silencio, !no suenan las campanas!, el cantante de la orquesta no sabe lo que hacer [...] y finalmente toma la iniciativa para anunciar que hará una cuenta atrás para que todos los allí concentrados pudiéramos tomarnos las uvas. Efectivamente comienza la cuenta atrás, 12, 11, 10….!FELIZ 2.006! Desde aquí me uno a la indignación de nuestra amiga porque realmente errores así desilusionan a la gente y dejan en evidencia lo cutre que puede llegar a ser “un pueblo grande” que es lo que somos y no una ciudad de las más grandes de la Comunidad Valenciana.
Nuestra amiga termina su relato pidiendo que para el 2006 “se acaben las políticas superficiales y miremos hacia lo que realmente importa, para todos, claro está.”


