30 metros más abajo, tienda de regalos… simplemente impresionante, no había visto tanto corazón-rojo-peluche-sonriente-con-brazos inundando toooodo el escaparate. En fín, ante tanto acoso de corazones, rosas y bakalas, me desvío un poco de esta calle llena de tiendas para salir un poco de esta… sociedad. Pero aun faltaba la última gran sorpresa: Pizzería Sant Vicent. Sí, pizzería, habéis leido bien, en la puerta un cartel: dile cartel, dile folio impreso, diseñado con el word con letras gordas en el que podía leerse: PIZZAS DE SAN VALENTÍN… Atónito echo un vistazo a su interior y efectivamente, tenían minipizzas con forma de corazón. Que mejor detalle que llegar a casa con un corazón de jamón y queso para disfrutar juntos! Y para seguir con el ataque nada mejor que ver la tele, por ejemplo cuatro ha cambiado las cuñas publicitarias por unas en las que la bolita pequeña le daba un beso a la grande, la grande se convertía en un corazón, o se deshojaba como un margarita… En fín… menos mal que esta noche he visto HOUSE. Pedazo de serie, pedazo de doctor, que en parte habrá inspirado este comentario ![]()
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FELIZ SAN VALENTÍN
Felicidades! Hoy es el día más cursi de todo el año. Prácticamente no he sido consciente de que hoy era San Valentín hasta que ha finalizado mi jornada laboral, no se en otros centros de trabajo, pero en el mío no ha llegado nadie con un ramo de rosas repartiéndolas o con un gran corazón rojo bajo el brazo. Pero la cosa ha cambiado cuando he tenido que ir a recoger el coche del taller. Nada más llegar a la esquina, una floristería… cola, todo hombres, ramos, rosas, tarjetitas. Cruzo la esquina, una joyería… gente mayor mezclada con gente muy joven… llámales jovenes, llámales bakalas que compiten por comprar el cordón de oro más gordo de toda la tienda para que su zorrita de turno no les deje el próximo fin de semana por el Luisma o el Isra…
Calle abajo, otra floristería, una de esas que dan pena, he entrado alguna vez, tienen plantas: la mayoría de plástico y unos jarrones de esos que puedes encontrar en una casa que lleva más de 30 años sin redecorarse. Pués nada, cola hasa la puerta.

